1. Concepto: el resumen es uno de los géneros que más se solicitan en la vida académica, pero no por ello es un texto simple o fácil. Su producción implica algunos de los más complejos procesos del pensamiento tales como la síntesis, la jerarquización y la generalización, sumados a las destrezas que debe tener su autor para construir un nuevo texto que retome la información escencial y deje de lado los aspectos accesorios.
2. MÉTODO PRÁCTICO PARA RESUMIR
No se aprenda hacer un resumen como se aprende mecanografía o la conjugación de los verbos irregulaares. Aquí es necesario desconfiar de procedimientos muy mecánicos.
La experiencia prueba que puede ser muy nocivo subrayar desde la primera lectura un cierto número de palabrasque se juzgan importantes; destacar ciertas frases con lápiz rojo, multiplicar indicaciones de las partes o relaciones, etc. Estas marcas demasiadas rápidas corren el riesgo de convertirse más en un obstáculo que en una ayuda. Si se hicieron equivocadamente, pueden impedir que en lecturas sucesivas se adviertan datos escenciales cuyo valor aún no se ha captado. Si son acertadas, serán atadura más fuerte de lo que se cree en el momento de la redacción propiamente dicha y se tendrá a volver a copiar los términos en cambio de expresar un pensamiento.
Por ello es mucho mejor leer primero con mucha atención dos o tres veces el texto propuesto y leerlo en voz baja si es posible, pero sin subrayar nada ni tomar notas. Enseguida , y después de haber cerrado el texto para evitar la tentación de mirarlo, reflexionar y tratar de expresarse así mismo cuál es la idea directriz, el punto de partida, el encadenamiento lógico, la conclusión, el interés. Si se quiere se puede consignar en borrador, más como ayuda en este esfuerzo que como una primera redacción. Hasta es posible que no se vuelva sobre esas notas uniformes, pero este trabajo de reflexión es importante porque facilita una nueva lectura del texto.
Ahora, si se quiere, se puede subrayar, no necesariamente las palabras o los grupos de vocablos escenciales que ya se tienen muy presentes, sino los términos claves que no se captan de inmediato o aquellos que recuerden las ideas que no hay que olvidar. No subrayar frases o partes enteras de frases; una vez más se corre el riesgo de que interfieran en la redacción . No es aconsejable usarlas tal cual, aun si van entre comillas. Sólo es válido hacerlo una o dos veces en un resumen, según su extención.
Si una frase o una expresión constituyen la característica de un texto o un autor, y se considera indispensable e irremplazable, al punto que se decida mantenerla y encerrarla entre comillas: se encontrará fácilmente en el momento de necesitarla.
En seguida, conviene hacerse las siguientes preguntas simples (casi podría decirse simplista), pero fundamentales y siempre muy esclarecedoras a la hora de leer.
- ¿De qué trata el texto?
- ¿Por qué fue escrito?
- ¿Qué es lo que el autor pretende dar a entender?
- ¿En qué punto insiste más?
- ¿El título que encabeza el texto sorprende después de una primera lectura?
- Si no hay título, ¿Cuál convendría?
Estos interrogantes ayudan a dicernir bien las ideas en el texto y destacar lo escencial en él. Por ejemplo, con respecto a las dos últimas preguntas no se trata de incluir un título si no es requerido. A veces escoger un buen título es difícil.
Logicamente, si el texto que hay que resumir es largo, es necesario establecer a que plan responde (en un borrador, mejor que sobre el texto) también, separar netamente las grandes partes y sobre todo, notar con cuidada su forma de encadenamiento. El encadenamiento no es necesariamente lógico (a veces son sentimientos, ejemplos, imágenes las que producen una relación), pero éste es escencial. No es posible volver a pensar el texto si al mismo tiempo no se tiene presente la forma como se desenvuelve, cuál es su curso.
Si el texto para resumir es breve, o si se recuerdan bien todos los encadenamientos, que contiene, no es indispensable establecer un plan en borrador, comenzar a redactar de inmediato, ya que esta redacción plantea cada vez problemas particulares para los cuales no es posible, de hecho, dar consejos generales que puedan ser realmente eficaces. La única manera de aprender a escribir buenos resúmenes es escribiendo muchos. Corregirlos con cuidada, confrontando en detalle, (cuando sea posible) con los resúmenes de los compañeros el texto al que hemos llegado. Es sorprendente ver la diferencia, a menudo muy grande, entre los alumnos, o entre alumnos y profesor, para establecer cuál es la versión más exacta y la más fuerte. Si se promueve el trabajo en pequeños grupos bastante homogéneos y no se prolonga demasiado, la actividad será fructífera. Comparar lo que cada uno ha comprendido siempre ayuda a entender mejor, cotejar dos redacciones posibles incita a escribir mejor.
Las aclaraciones adquirirían así su valor práctico y es posible que cada uno vuelva sobre su propio resumen, no solomente para corregir sus fallas y omisiones, sino para rescribirlo, mejorándolo muchas veces en forma notable.
Inicialmente puede proponerse el trabajo en forma individual a partir de textos muy breves, pero no elementales, que ya presentan algunas dificultades para quien trate de resumirlos en pocas líneas; luego pueden abordarse textos más fáciles, tal vez, pero más extensos, que constituyen ya una verdadera exposición , de tal manera que resulta evidente la necesidad de un plan. Y finalmente, puede incursionarse en extensiones más vastas, en las que, en primera instancia, se pierde la mirada.
Resumir plantea siempre problemas y resolviéndolos puede encontrarse no sólamente un buen resultado académico, sino también un verdadero goce intelectual. La exacta compresnión de lo planteado y espuesto por los otros es una grantía contra la alienación, una necesidad para la vida en común y una exigencia de la acción eficaz en el medio social al que se pertenece.
Un resumen es un texto que debe ser claro, bien redactado, de estilo fácil y consitentente. Un buen resumen es una recreación, no una limitación.
CITA BIBLIOGRÁFICA:
- Barragan F (2007). La forma en el texto escrito. Departamento de Humanidades, Universidad Autónoma de Colombia. Vivir la lectura y la escritura. (pp159 a 193). Editorial: Fundación Cultural Javeriana de Artes Gráficas.







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